
El pasado 6 de julio, autoridades del DIF estatal presentaron una denuncia ante la Fiscalía General de Justicia de Nuevo León que permitió desarticular una red de trata de personas con fines de mendicidad forzada en la colonia 10 de Marzo, Monterrey .
Durante un cateo realizado el 3 de julio, se rescataron a dos menores –una niña de 4 años y otra de 16– quienes eran obligadas a pedir dinero o hacer malabares en cruceros de la ciudad. Los adultos que las acompañaban no pudieron comprobar parentesco y presentaron documentación falsa.
En el operativo colaboraron el DIF, la Fiscalía, la Agencia Estatal de Investigaciones y el Instituto de Criminalística. Se aseguró a cuatro personas presuntamente implicadas, junto con objetos vinculados con la explotación infantil –como hieleras, lonas publicitarias y una tina con pelotas plásticas– presuntamente usados para atraer a las víctimas a trabajar en la calle.
La titular de Amar a Nuevo León, Mariana Rodríguez, enfatizó que muchos menores rescatados provienen de Chiapas, hablan lenguas originarias y desconocen su fecha de nacimiento. Rodríguez alertó que dar dinero a menores en la calle alimenta estas redes de explotación, ya que ellos no controlan lo recaudado.
Actualmente, los menores permanecen bajo resguardo del DIF estatal, recibiendo atención médica y psicológica en la Casa Capullos, con apoyo de intérpretes cuando es necesario.
La investigación continúa: la Fiscalía aplicará pruebas de ADN para comprobar parentesco con los adultos identificados y no se descarta el vínculo con otros delitos como el abuso sexual o tráfico de personas. Hasta ahora no se han reportado detenciones formales.