
Una fuerte discusión entre un pasajero y el conductor de un camión de la ruta 220 Provileón terminó en tragedia la noche del viernes, cuando el chofer perdió la vida al interior de la unidad minutos después del altercado.
De acuerdo con los reportes policiales, el hecho ocurrió en el cruce de las avenidas Bernardo Reyes y Colón, en el centro de Monterrey. Testigos afirmaron que un pasajero, identificado como Antonio Alfredo “N”, de 55 años, comenzó a discutir con el operador del transporte por motivos aún desconocidos. La discusión escaló rápidamente hasta llegar a los golpes.
Videos difundidos en redes sociales muestran el momento en que el pasajero coloca una mano sobre el cuello del conductor, lo que habría provocado una fuerte tensión dentro del camión. A pesar del forcejeo, el chofer continuó conduciendo durante algunos minutos, pero poco después se detuvo repentinamente y comenzó a sentirse mal.
Según las primeras versiones, el conductor perdió la vida dentro de la unidad, antes de que pudiera recibir atención médica. Los pasajeros alertaron de inmediato a las autoridades, quienes arribaron al lugar junto con paramédicos de emergencia, pero ya nada pudieron hacer para salvarlo.
Elementos de la Policía de Monterrey detuvieron al presunto responsable en el sitio y lo pusieron a disposición del Ministerio Público. La Fiscalía General de Justicia de Nuevo León confirmó que se abrió una carpeta de investigación para determinar si la agresión fue la causa directa del fallecimiento del conductor o si existieron factores médicos adicionales que contribuyeran a su muerte.
El cuerpo fue trasladado al Servicio Médico Forense, donde se le realizará la autopsia correspondiente para esclarecer las causas del deceso.
Vecinos de la zona y usuarios del transporte lamentaron los hechos, señalando que los operadores de camiones suelen enfrentar altos niveles de estrés y agresiones verbales, tanto por parte de pasajeros como por las condiciones laborales y el tráfico cotidiano.
Las autoridades estatales exhortaron a la población a mantener la calma y evitar enfrentamientos con los conductores del transporte público, recordando que cualquier inconformidad debe canalizarse a través de las instancias correspondientes y no mediante la violencia.
El trágico suceso en la ruta 220 ha encendido nuevamente el debate sobre la seguridad y el respeto en el transporte urbano de Monterrey, donde los incidentes entre choferes y pasajeros han ido en aumento en los últimos años.
La Fiscalía mantiene bajo resguardo al pasajero detenido y continúa con las investigaciones para determinar su grado de responsabilidad en la muerte del conductor.