
La Fiscalía General de la República (FGR) detuvo en esta ciudad a Jorge Antonio Sánchez Ortega, exagente del extinto Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen), señalado desde hace casi tres décadas como el presunto segundo tirador en el asesinato del candidato presidencial Luis Donaldo Colosio Murrieta, ocurrido en 1994 en la colonia Lomas Taurinas.
Esta es la segunda ocasión en que Sánchez Ortega es arrestado por el mismo caso. Hasta ahora, la FGR no ha ofrecido información oficial sobre las circunstancias de la detención, aunque fuentes de la institución confirmaron de manera extraoficial que fue realizada en cumplimiento de una orden federal de aprehensión.
Un viejo sospechoso del caso Colosio
Sánchez Ortega fue una de las primeras personas detenidas tras el asesinato, debido a que vestía una chamarra con manchas de sangre de la víctima y dio positivo a la prueba de rodizonato de sodio, utilizada para detectar residuos de disparo. Sin embargo, fue liberado poco después por “falta de elementos”.
Su nombre resurgió en 2024, cuando la FGR lo volvió a identificar como presunto segundo tirador y solicitó nuevamente su captura.
La versión de la FGR
De acuerdo con la Fiscalía, Sánchez Ortega era agente del Cisen asignado a la cobertura del candidato, y fue liberado en lo que califican como un “encubrimiento delictivo”, en el que habría participado Genaro García Luna, entonces subdirector operativo del organismo, quien presuntamente facilitó su rescate en Tijuana tras el atentado.
Según la dependencia, las pruebas recabadas confirman su presencia en el lugar del homicidio y la existencia de una diferencia de segundos entre ambos disparos.
“Todas las pruebas aportadas por la FGR, y en especial las de análisis de sangre, demuestran que en la ropa del acusado se encontró el tipo de sangre de la víctima. Las pruebas de rodizonato señalan que el acusado disparó un arma, y ninguna de las pruebas de descargo lo ha podido favorecer”, indicó la institución.
La Fiscalía también sostiene que numerosos testimonios ubican al exagente en la escena y lo señalan huyendo del sitio, además de negar que haya auxiliado a Colosio después del ataque.
Casi tres décadas sin proceso judicial
A pesar de haber sido detenido en 1994, Sánchez Ortega nunca fue procesado formalmente. En aquel entonces, el director del Cisen, Edmundo Salas, declaró que el agente se encontraba en Lomas Taurinas por una “asignación especial”, y que las manchas de sangre en su ropa se debían a que intentó ayudar al candidato herido.
El 30 de octubre de 2023, un juez emitió una nueva orden de aprehensión en su contra, aunque un juzgado federal rechazó asumir competencia, según reveló el expresidente Andrés Manuel López Obrador en una conferencia de julio de 2024.
A casi 32 años del asesinato de Colosio, Mario Aburto Martínez continúa siendo el único sentenciado por el crimen. En 2023, la FGR impugnó la revisión del proceso que podría haber derivado en su liberación, aunque ninguno de los recursos prosperó.