
Un pavoroso incendio declarado el miércoles por la tarde en un complejo residencial de Hong Kong ha dejado centenas de fallecidos, heridos y desaparecidos, en lo que ya se considera el peor siniestro de este tipo en más de treinta años en la región.
El fuego arrasó siete de los ocho edificios de 31 plantas que integran el complejo Wang Fuk Court, ubicado en el distrito de Tai Po, donde las llamas avanzaron con rapidez debido a la gran concentración de materiales inflamables dentro de las torres en proceso de renovación.
Ante la magnitud de la tragedia, las autoridades iniciaron de inmediato una investigación criminal para determinar las causas del incendio. Como parte de las primeras acciones, fueron arrestados dos directores y un consultor externo de la empresa encargada de las obras de remodelación, acusados de homicidio imprudente por el presunto uso de materiales no homologados en los trabajos.
Los equipos de emergencia continúan con las labores de búsqueda y rescate entre los restos calcinados de los edificios, mientras las autoridades advierten que la cifra de víctimas podría aumentar en las próximas horas.