
Hoy, al menos diez hogares en México no duermen. Diez familias esperan una llamada, una noticia o un milagro, tras la desaparición de diez ingenieros en el municipio de Concordia, Sinaloa, ocurrida hace cinco días.
La Asociación de Ingenieros de Minas, Metalurgistas y Geólogos de México confirmó los hechos y manifestó su profunda preocupación por la desaparición de estos profesionistas, quienes salieron a trabajar y no regresaron a casa.
Más allá de los comunicados oficiales, la realidad es cruda: en México, personas pueden desaparecer y el tiempo avanza sin resultados claros, sin responsables y sin respuestas. La incertidumbre y el silencio institucional mantienen a las familias atrapadas entre la esperanza y el temor, mientras las preguntas siguen sin respuesta.