
En un mensaje contundente, el embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, felicitó a España por el exitoso golpe contra el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), después de que las autoridades españolas, con apoyo de la DEA de Estados Unidos y de Países Bajos, desarticularan una red operativa de narcotráfico en territorio europeo.
La operación, bautizada como Operación Oyamel, culminó con el arresto de 20 personas en varias provincias españolas —entre ellas Madrid, Ávila, Bilbao, Valencia y Toledo— acusadas de coordinar el trasiego de cocaína y metanfetamina desde Sudamérica ocultas dentro de maquinaria industrial pesada.
Según datos oficiales, se incautaron 1,870 kilos de cocaína, 375 kilos de anfetamina, 275,000 euros en efectivo, criptomonedas, 15 vehículos, armas de fuego y lingotes de plata. Además, entre los detenidos figura un empresario español presuntamente implicado en el lavado de dinero, así como varios miembros de la Camorra napolitana, agregan fuentes.
Para Johnson, este tipo de golpes son fundamentales para desmantelar las cadenas de suministro del narcotráfico, atacar las redes financieras del crimen organizado y debilitar su presencia internacional. “Los cárteles serán un objetivo de naciones aliadas dondequiera que se encuentren”, afirmó
El embajador también enfatizó que dicha cooperación multinacional demuestra el compromiso conjunto por frenar el tráfico de drogas y evitar que estas estructuras criminales operen con impunidad más allá de las fronteras. “Nadie quiere drogas ilícitas envenenando a su población”, declaró Johnson.
Por su parte, las autoridades españolas destacaron que la red del CJNG había desarrollado una infraestructura sofisticada en Europa: utilizaba fincas y empresas para almacenar droga, y enviaba la sustancia oculta en grandes máquinas de carga hacia otros países, incluso con conexiones en Italia.
Este golpe representa un serio revés para el CJNG, uno de los cárteles más poderosos de México, y subraya cómo el narcotráfico mexicano ha extendido su alcance hasta el continente europeo. El operativo también envía una señal clara: la alianza internacional está dispuesta a perseguir y desmantelar redes criminales sin importar dónde estén asentadas.