
A casi tres años de su muerte y sin culpables, la producción busca visibilizar la lucha de sus padres por justicia, mostrar las inconsistencias de la investigación y rescatar a Debanhi de la frialdad de los titulares.
Con testimonios inéditos y la voz de sus propios padres, el documental abre un espacio para reflexionar sobre la violencia de género y la urgencia de un país con verdadera justicia.

Fuente: Milenio