
Felizardo Gracia Vilches, elemento del departamento de Bomberos de Cajeme, fue quien decidió bajar por un angosto hoyo de casi siete metros de profundidad para intentar lo imposible: salvar una vida.
Allá abajo, utilizando equipo de protección, encontró a Luis Carlos, el joven atrapado que había ingresado al pozo. Lo abrazó como pudo y, junto a sus compañeros, logró sacarlo con vida de la obra de drenaje en la colonia Benito Juárez, en Providencia.
Hoy, todo Cajeme reconoce su valentía. Felizardo no buscó aplausos ni cámaras; solo hizo lo que su corazón y su deber le dictaron.
Información de Orgullo Cajemense