
Mehran Karimi Nasseri vivió casi 18 años dentro del Aeropuerto Charles de Gaulle, en París, sin poder entrar a Francia ni viajar a otro país, luego de perder sus documentos en 1988.
Dormía en la Terminal 1, usaba carritos como armario y sobrevivía con ayuda de empleados y pasajeros.
Con el tiempo creó una rutina, leía y escribía en cuadernos, y mantuvo su espacio ordenado.
Aunque hubo opciones legales para salir, rechazó las condiciones que le ofrecían.
En 2006 abandonó el aeropuerto por motivos de salud, pero nunca logró adaptarse del todo a la vida fuera de él.
En 2022 falleció en el mismo aeropuerto donde pasó casi dos décadas.