
El Congreso de El Salvador, de mayoría oficialista, aprobó este martes una histórica reforma constitucional que avala la cadena perpetua en el país. La medida está dirigida específicamente a quienes resulten culpables de delitos de homicidio, violación y terrorismo.
Con esta modificación, el sistema judicial podrá extender la permanencia en prisión por más de 30 años, eliminando los límites anteriores incluso para reos con condenas superiores a un siglo. El presidente Nayib Bukele defendió la iniciativa antes de su aprobación, cuestionando a quienes se oponían a que asesinos y violadores permanezcan de por vida en la cárcel.
La reforma ocurre en el marco de la ofensiva contra las pandillas que cumple casi cuatro años y llega apenas una semana después de que organismos internacionales señalaran posibles crímenes de lesa humanidad bajo el actual estado de emergencia, incluyendo denuncias por tortura y detenciones arbitrarias.