
Durante la audiencia inicial contra Samuel “N” y Josué “N”, alias El Viejito —los últimos detenidos por el asesinato de Carlos Manzo Rodríguez, alcalde de Uruapan, Michoacán— se dio a conocer que uno de los imputados, exfuncionario municipal, presuntamente proporcionó información clave sobre los movimientos del edil a cambio de droga.
De acuerdo con lo expuesto ante el juez, Samuel “N”, quien se desempeñaba como director de Relaciones Públicas y Protocolo del Ayuntamiento de Uruapan, habría recibido dos grapas de cocaína como pago por compartir datos sobre el itinerario del alcalde el día del ataque. Según la declaración de Josué Eulogio, el exfuncionario tenía conocimiento del crimen días antes y no mostró remordimiento alguno.
La relación entre ambos acusados se habría dado a través de un tercer sujeto, familiar de El Viejito, quien además de trabajar como taxista presuntamente se dedicaba a la venta de droga para el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). Las investigaciones señalan que Samuel “N”, consumidor frecuente, fue vinculado con un presunto mando del CJNG conocido como “El M2”, con el objetivo de colaborar en la planeación del ataque.
El Viejito habría fungido como interlocutor, recibiendo la instrucción de entregar droga gratuita al exempleado municipal a cambio de información sobre los movimientos de Carlos Manzo. La detención de Josué “N” ocurrió tras una falta administrativa; fue sorprendido orinando en la vía pública. Un día después decidió declarar y aportar datos relevantes a la investigación.
En conferencia de prensa, el titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), Omar García Harfuch, informó que Samuel “N” habría comunicado el itinerario completo del alcalde el día del homicidio, incluyendo retrasos tras salir de la Casa de Cultura. Incluso, señaló que el imputado envió una fotografía que confirmaba la presencia del edil en el sitio donde ocurrió el asesinato; la imagen fue localizada en un chat encabezado por Jorge “N”, alias El Licenciado.
Las indagatorias también revelaron que Samuel “N” mantenía comunicación con Ramiro “N”, El Jaguar y cuenta con antecedentes penales por lesiones dolosas en 2007 y robo a negocio en 2022. Tras la detención de ambos, realizada entre el 8 y el 10 de enero, se efectuaron tres cateos en inmuebles de Uruapan, donde se aseguraron dosis de droga y ocho equipos de comunicación, que aportan nuevos indicios al caso.
A Samuel “N” y Josué “N” se les cumplimentaron órdenes de aprehensión por los delitos de homicidio calificado y lesiones calificadas, emitidas por la Fiscalía General del Estado (FGE) de Michoacán, mientras las autoridades continúan con las investigaciones para esclarecer la red de complicidades detrás del crimen.