
La investigación federal sobre la muerte de Renee Nicole Good, mujer asesinada por un agente del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) en Minneapolis el pasado 7 de enero de 2026, sufrió un freno después de que altos funcionarios intervinieron, incluidos miembros de la administración del presidente Donald Trump y del FBI, reportó The New York Times.
Renee Good, de 37 años, una ciudadana estadounidense, murió por disparos de un agente de ICE durante un incidente en la ciudad de Minneapolis, tras lo cual se buscaba iniciar una investigación por posibles violaciones de derechos civiles sobre el uso de fuerza letal.
Sin embargo, autoridades federales, incluyendo el director del FBI, Kash Patel, habrían intervenido para que los agentes detuvieran la documentación de evidencias clave, como salpicaduras de sangre y orificios de bala en el vehículo de Good, por temor a que una indagatoria contradijera la narrativa oficial de que Good había atacado al agente.
El cambio en la investigación provocó la renuncia de varios fiscales federales en Minnesota, que se opusieron a las directrices impuestas por el Departamento de Justicia y los cambios de enfoque en el caso.
La muerte de Good ha generado críticas y protestas, y organizaciones como la ONU han pedido una investigación independiente, al tiempo que autoridades estatales de Minnesota fueron impedidas de acceder a evidencia crucial después de que la investigación fuera centralizada exclusivamente por el FBI.
El caso sigue bajo escrutinio público y legal, con cuestionamientos sobre la transparencia del manejo del incidente y las posibles influencias políticas en el proceso de investigación.