
La francesa Gisèle Pelicot se ha convertido en un símbolo del feminismo internacional luego de revelarse que fue víctima de violaciones reiteradas por parte de su esposo y de al menos 50 hombres, presuntamente mientras permanecía sedada.
Su decisión de hacer público el proceso judicial marcó un precedente en Francia y reavivó el debate sobre el consentimiento y la violencia sexual, generando reacciones de solidaridad y respaldo social.
Pelicot relata su experiencia en el libro Un himno a la vida. Mi historia, donde aborda el dolor, el trauma vivido y su proceso de reconstrucción personal. En entrevista con El País, la autora compartió los momentos más difíciles de su experiencia y destacó el apoyo recibido tras hacer público su caso.
El testimonio de Pelicot ha impulsado una discusión internacional sobre la violencia de género y la importancia de visibilizar a las víctimas.