
Un acto de extrema crueldad animal ocurrió en la comunidad de Nogales. Saúl Andrés «N», un hombre de 48 años, fue detenido y vinculado a proceso por presuntamente envenenar a ocho perros, cuatro de los cuales perdieron la vida tras consumir comida contaminada con sustancias tóxicas.
Los hechos ocurrieron en la colonia Empalme, cuando el sujeto, aparentemente molesto por los ladridos constantes de los perros al pasar por varias viviendas, decidió lanzar alimento envenenado frente a distintos domicilios de la calle Jesús García, según detalló la Fiscalía General de Justicia del Estado de Sonora (FGJES) en un comunicado oficial.
Ladridos que terminaron en tragedia
De acuerdo con las investigaciones preliminares, el acusado actuó deliberadamente, motivado por la molestía que le generaban los ladridos de los perros cada vez que caminaba por esa calle. Su reacción fue preparar y arrojar comida mezclada con veneno, lo cual tuvo consecuencias fatales para varios animales de compañía.
El resultado no fue nada bueno, cuatro perros murieron tras ingerir el alimento, mientras que otros cuatro sobrevivieron únicamente porque sus dueños actuaron con rapidez y los llevaron a recibir atención. Los animales presentaban signos de envenenamiento agudo y, según los informes veterinarios, fueron necesarios tratamientos intensivos para salvar sus vidas.
Detención y vinculación a proceso
Tras una investigación iniciada el 27 de julio, la Fiscalía reunió pruebas suficientes para solicitar una orden de aprehensión contra Saúl Andrés «N». El hombre fue localizado y detenido poco después, siendo trasladado al Centro de Reinserción Social (CERESO) de Nogales, donde quedó a disposición del juez.
Durante la audiencia inicial, el juez de control calificó de legal la detención y dictó prisión preventiva justificada, argumentando la gravedad de los hechos y el riesgo que el imputado representa para la comunidad y otros animales.
El delito por el que se le procesa es maltrato y crueldad animal, una conducta tipificada en la legislación penal de Sonora, que castiga severamente a quienes causen daño o sufrimiento injustificado a animales domésticos o silvestres.