
El mundo del entretenimiento y la lucha libre está de luto. Este mes de julio se confirmó el fallecimiento de Terry Gene Bollea, mejor conocido como Hulk Hogan, leyenda indiscutible de la WWE y figura icónica del deporte espectáculo. Pero lo que ha conmovido profundamente a millones de seguidores es que, según fuentes cercanas, Hogan aceptó a Cristo como su Salvador en diciembre de 2024, tan solo siete meses antes de su partida.
Durante los últimos meses, el exluchador había mostrado un notable cambio en su vida personal. A través de redes sociales, compartía versículos bíblicos, mensajes de fe y agradecimiento, así como momentos de oración junto a su esposa y allegados. En entrevistas recientes, Hogan expresó que había encontrado en Dios “una paz que nunca tuvo, ni siquiera en la cima de su fama”.
“Toda mi vida fui fuerte por fuera, pero estaba vacío por dentro. Hoy sé que Cristo es la verdadera roca sobre la que debía construir”, dijo en su última aparición pública, en marzo de 2025.
Aunque las causas exactas de su muerte aún no han sido reveladas oficialmente, se sabe que enfrentaba problemas de salud desde hace algunos años. Su partida deja un vacío en el mundo del entretenimiento, pero también un poderoso mensaje sobre redención, fe y segundas oportunidades.
Fanáticos, compañeros luchadores y líderes religiosos han comenzado a rendirle homenaje no solo por su legado en el ring, sino por su decisión final de entregar su vida a Dios.

“Hulk Hogan dejó el cuadrilátero, pero entró en la eternidad con Cristo”, escribió una pastora evangélica en su despedida.»