
El paso del huracán Melissa por el sur de Haití ha provocado una de las peores tragedias del año en la región. Las autoridades locales confirmaron que al menos 43 personas murieron, mientras que decenas continúan desaparecidas tras la devastación causada por las violentas lluvias y el desbordamiento de ríos.
La ciudad de Petit-Goâve fue el epicentro del desastre. En cuestión de minutos, la fuerza del agua transformó calles enteras en ríos torrentosos. El río La Digue, que atraviesa la zona, se desbordó de manera abrupta durante la noche, arrasando viviendas, automóviles y negocios, sorprendiendo a miles de habitantes que dormían.
Testimonios que revelan la magnitud de la tragedia
Entre los relatos más impactantes se encuentra el de un padre que logró escapar por una ventana para salvar su vida cuando su casa fue arrancada de sus cimientos. Otra sobreviviente contó cómo se aferró a su hijo mientras ambos se sostenían de un automóvil para evitar ser arrastrados por la corriente; la mujer sufrió una fractura en la pierna.
Rescatistas y vecinos continúan buscando entre los escombros con palas, lámparas y manos desnudas, mientras familias enteras deambulan por las calles tratando de localizar a sus seres queridos.
Un funeral colectivo que refleja el dolor
A falta de capacidad en la morgue local, las autoridades organizaron un funeral colectivo con 18 ataúdes, varios de ellos correspondientes a menores de edad. La escena conmovió profundamente a la comunidad, que aún no logra dimensionar el impacto de la tragedia.
Crisis sanitaria y humanitaria en aumento
Tras el paso del huracán, comenzó a emerger una nueva preocupación: la salud pública. Las autoridades reportaron más de 30 casos sospechosos de cólera, una enfermedad que históricamente ha afectado al país y que tiende a resurgir después de desastres naturales. Al menos seis personas murieron por esta causa en los últimos días.
Las inundaciones también destruyeron más de 240 viviendas en Petit-Goâve, dejando a cientos sin refugio. Actualmente, cerca de 100 familias se encuentran en albergues improvisados, alojadas por hoteles o por otras familias que han abierto sus puertas.
Exigen ayuda urgente al gobierno
La desesperación por la falta de alimentos, agua potable y recursos básicos ha llevado a los habitantes a organizar una protesta en una carretera principal, con el objetivo de exigir a las autoridades una respuesta inmediata. Muchos denuncian que la ayuda no ha llegado con la rapidez necesaria y que las condiciones se agravan cada día.
UNICEF y otras organizaciones humanitarias advirtieron que las labores de asistencia se complican debido al difícil acceso a las zonas de desastre y a la precariedad de las carreteras.
Una tragedia en medio de un país ya golpeado
La situación se agrava por el contexto nacional: Haití enfrenta una profunda crisis económica, política y de seguridad. Esta fragilidad estructural limita la capacidad de respuesta del Estado, dejando a miles de damnificados en una situación de extrema vulnerabilidad.
Mientras continúan las labores de rescate y evaluación de daños, la población de Petit-Goâve intenta reconstruir lo poco que quedó en pie, en medio del duelo, la incertidumbre y la esperanza de que la ayuda internacional llegue a tiempo.