
En un hecho considerado histórico dentro de la medicina pública en México, el Instituto Mexicano del Seguro Social logró salvar la vida de una mujer embarazada y la de su bebé tras realizar por primera vez una trombectomía en una paciente en gestación, un procedimiento de alta complejidad que permitió retirar un coágulo que ponía en riesgo la vida de ambos.
El caso fue dado a conocer por el director general del instituto, Zoé Robledo, quien informó a través de sus redes sociales que la intervención médica permitió que el embarazo llegara a término de forma favorable, por lo que actualmente la madre de 26 años y su hijo se encuentran en buen estado de salud.
La paciente, identificada como Abigail, acudió a recibir atención médica cuando tenía 10 semanas de embarazo, tras presentar síntomas que alertaron al personal de salud. Luego de realizar estudios especializados, los médicos detectaron que padecía tromboembolia pulmonar bilateral extensa, una condición extremadamente grave que puede provocar la muerte si no se atiende con rapidez.
Esta enfermedad ocurre cuando coágulos de sangre bloquean las arterias pulmonares, impidiendo la correcta circulación de la sangre hacia los pulmones. En el caso de Abigail, los especialistas detectaron que la obstrucción era extensa y representaba un riesgo inmediato tanto para la madre como para el bebé en gestación.
Ante la gravedad del diagnóstico, un equipo multidisciplinario de médicos del IMSS evaluó las alternativas de tratamiento, ya que la intervención debía proteger simultáneamente la vida de la paciente y el desarrollo del feto.
La trombectomía: un procedimiento de alta complejidad
Los especialistas optaron por realizar una trombectomía, un procedimiento médico que consiste en extraer directamente un coágulo que bloquea un vaso sanguíneo, permitiendo restablecer el flujo normal de la sangre.
Este tipo de intervención es delicada incluso en pacientes no embarazadas, por lo que llevarla a cabo durante la gestación representa un reto médico considerable, debido a los riesgos asociados tanto con la cirugía como con el manejo de la circulación y los medicamentos utilizados.
Sin embargo, gracias a la intervención oportuna del equipo médico y al uso de técnicas especializadas, los doctores lograron retirar el coágulo que obstruía las arterias pulmonares, estabilizando la condición de la paciente.