
La destrucción inmediata de narcóticos y objetos vinculados a actividades ilícitas fue una de las acciones centrales de seguridad en Sonora este 5 de febrero, cuando autoridades federales encabezaron la incineración de más de una tonelada y media de droga asegurada en distintos operativos realizados en la entidad.
El procedimiento fue coordinado por la Fiscalía General de la República (FGR) y contempló la eliminación de cocaína, metanfetamina, marihuana, goma de opio y pastillas psicotrópicas. Además, se inutilizaron siete vehículos con blindaje artesanal y se destruyeron 105 máquinas tragamonedas, utilizadas comúnmente como puntos de operación para el narcomenudeo.
El evento se llevó a cabo en el marco del 109 aniversario de la promulgación de la Constitución Mexicana y fue presidido por el fiscal federal en Sonora, Francisco Sergio Méndez, quien informó que el total de narcóticos destruidos ascendió a una tonelada con 970 kilogramos. Entre lo incinerado destacaron 948 kilos de cocaína y 931 kilos de metanfetamina, así como más de 50 kilos de marihuana, 40 kilos de goma de opio, mil 208 pastillas psicotrópicas y 145 plantas de marihuana.
A la ceremonia asistieron autoridades de los tres niveles de gobierno, mandos militares y navales, representantes municipales y el cónsul de Estados Unidos en Sonora. En representación del gobernador Alfonso Durazo Montaño estuvo presente el secretario de Seguridad Pública estatal, Braulio Martínez Navarrete.
Durante su mensaje, el fiscal federal subrayó que estas acciones son resultado del trabajo coordinado de la Mesa Estatal de Seguridad y tienen como objetivo evitar que los narcóticos y objetos asegurados vuelvan a circular, reduciendo riesgos para la población y evitando que los centros de resguardo se conviertan en puntos vulnerables.
Méndez reconoció la participación de la Secretaría de la Defensa Nacional, Secretaría de Marina, Guardia Nacional, Policía Federal Ministerial, Policía Estatal de Seguridad Pública y corporaciones municipales, y reiteró que la FGR en Sonora mantendrá una política de supervisión permanente y transparencia en sus acciones de seguridad.