
La alcaldesa de Kissimmee, Florida, Jackie Espinosa, de 58 años y ascendencia puertorriqueña, fue detenida y enfrenta cargos por presunto hurto mayor y participación en un esquema organizado para defraudar, anunció el fiscal general del estado, James Uthmeier. El caso está relacionado con presuntas irregularidades en la asignación de subvenciones municipales destinadas a apoyar a pequeños negocios.
De acuerdo con las autoridades, la investigación se centra en el programa Business Boost 2.0, creado para ayudar a empresas afectadas económicamente por la pandemia de COVID-19.
La Fiscalía sostiene que Espinosa habría solicitado apoyos para negocios vinculados con ella y sus familiares, pese a haber participado en decisiones relacionadas con el programa.
Durante una conferencia de prensa, funcionarios estatales señalaron que siete negocios ubicados en propiedades pertenecientes a la familia de la alcaldesa o administradas por ella habrían recibido, en conjunto, 90 mil dólares en subvenciones. De esa cantidad, 50 mil dólares corresponderían a empresas vinculadas directamente con Espinosa y su familia, mientras que otros 40 mil habrían sido otorgados a inquilinos que operaban en propiedades relacionadas con ellos.
Los registros de la cárcel del condado de Osceola consignan dos cargos: hurto mayor por un monto de entre 20 mil y 100 mil dólares, y fraude organizado por 50 mil dólares o más.
Bajo la legislación de Florida, estos delitos pueden alcanzar penas máximas de 15 y 30 años de prisión, respectivamente, aunque las sanciones dependerían de una eventual condena y de las circunstancias del caso.