
Una emergencia de gran magnitud golpea este miércoles al norte de Nepal, donde una inundación repentina arrasó comunidades, carreteras, puentes e infraestructura energética en el distrito montañoso de Rasuwa, cerca de la frontera con China y el Tíbet.
La situación es todavía cambiante. Los primeros reportes hablaban de ocho fallecidos, pero conforme avanzaron las labores de búsqueda el número de víctimas aumentó rápidamente. La Policía de Nepal reportó al menos 95 cuerpos recuperados, mientras cientos de personas permanecían desaparecidas.
El desastre ocurrió durante la mañana del miércoles en la zona del río Bhote Koshi, particularmente en las localidades de Timure y Syapru Besi, en Rasuwa.
Una enorme masa de agua, lodo, rocas y escombros descendió por el cauce con tal fuerza que arrastró viviendas, vehículos, puentes y estructuras completas.
Las autoridades desplegaron helicópteros para intentar rescatar a personas atrapadas, aunque las condiciones complicaron las operaciones: los niveles del agua y los daños en las vías de comunicación impedían que las aeronaves pudieran aterrizar en algunos de los puntos más afectados.
¿Qué provocó la inundación?
Los primeros reportes señalaron que un deslizamiento de tierra y roca, posiblemente relacionado con actividad sísmica, habría bloqueado temporalmente un río y provocado posteriormente una liberación repentina de agua.
Sin embargo, análisis posteriores de imágenes satelitales apuntaron a un fenómeno todavía más complejo: el desprendimiento de una enorme masa de hielo y roca de una zona glaciar, ubicada a unos 5 mil 200 metros de altitud.
La masa habría caído aproximadamente mil 200 metros hacia el valle, desplazando enormes cantidades de material y provocando una reacción en cadena que terminó generando la devastadora crecida.
Por ello, la causa exacta continúa bajo investigación. También se ha analizado la posible participación de un desbordamiento relacionado con un lago glaciar.