
El presidente de El Salvador, Nayib Bukele fue nominado por el partido oficialista Nuevas Ideas para buscar un tercer mandato consecutivo de seis años en las elecciones presidenciales previstas para febrero próximo, luego de imponerse en el proceso interno de la fuerza política.
La postulación de Bukele fue posible tras una serie de reformas legales y constitucionales que eliminaron el límite de dos mandatos consecutivos, permitieron la reelección indefinida, ampliaron el periodo presidencial de cinco a seis años y suprimieron la segunda vuelta electoral. Estas modificaciones fueron aprobadas por el Congreso en julio de 2025.
Previamente, en 2021, un fallo de la Sala de lo Constitucional autorizó la reelección inmediata, lo que permitió a Bukele competir por un segundo mandato, iniciado en 2024. Ese periodo fue reducido a tres años para homologar las elecciones presidenciales con los comicios locales, por lo que concluirá en 2027.
Sin una oposición con posibilidades de disputarle el poder, Bukele competirá nuevamente acompañado por el vicepresidente Félix Ulloa.
El mandatario, de 44 años, mantiene altos niveles de popularidad gracias a su estrategia de seguridad basada en el combate frontal a las pandillas mediante un régimen de excepción que permanece vigente desde 2022. Su política ha sido reconocida por reducir drásticamente la violencia en el país, aunque también ha sido cuestionada por organismos internacionales debido a presuntas violaciones a los derechos humanos.
Bukele llegó al poder en 2019 al romper con tres décadas de bipartidismo, al obtener el 53 por ciento de los votos, impulsado principalmente por el respaldo de jóvenes y ciudadanos inconformes con los partidos tradicionales.
No obstante, sus críticos lo acusan de concentrar el poder al mantener el control del Congreso, el sistema judicial, la Fiscalía y otras instituciones del Estado, además de señalar un debilitamiento de los contrapesos democráticos.