
El estanque reflectante ubicado en la Explanada Nacional de Washington, uno de los espacios más emblemáticos de la capital de Estados Unidos, se encuentra bajo atención federal tras presentar un notable deterioro en su imagen y funcionamiento.
El presidente Donald Trump aseguró que el tono verdoso del agua y la aparición de algas no se deben únicamente a fallas técnicas, sino a presuntos actos de vandalismo contra la infraestructura recientemente renovada.
De acuerdo con su versión, algunas personas habrían intervenido de manera intencional el estanque, afectando el sistema de limpieza y el recubrimiento del fondo, lo que habría provocado el cambio en la apariencia del agua.
Sin embargo, hasta el momento no se han presentado pruebas públicas que confirmen estas acusaciones, mientras que especialistas y reportes técnicos señalan que el problema también podría estar relacionado con factores ambientales y fallas en el sistema de tratamiento del agua.
Este sábado 20 de junio, equipos federales fueron desplegados en la zona para realizar labores intensivas de limpieza, con el objetivo de retirar algas, estabilizar la calidad del agua y recuperar el característico color azul del fondo del estanque.