
El número de víctimas mortales por las intensas lluvias que azotan el estado de Minas Gerais ascendió a 55 personas, mientras equipos de rescate retomaron este jueves las labores de búsqueda de desaparecidos en medio de nuevas precipitaciones que amenazan con agravar la emergencia.
Las afectaciones se concentran en municipios como Juiz de Fora y Ubá, donde lluvias torrenciales provocaron desbordamientos de ríos, inundaciones súbitas y deslizamientos de tierra que arrasaron viviendas enteras. Barrios ubicados en zonas bajas y laderas quedaron cubiertos de lodo, escombros y agua.
De acuerdo con autoridades locales, más de 5 mil personas han sido desplazadas y trasladadas a refugios temporales. Varias comunidades permanecen incomunicadas por daños en carreteras y puentes, mientras brigadas de bomberos y Defensa Civil trabajan con maquinaria pesada y binomios caninos para localizar a víctimas entre los escombros.
El Instituto Nacional de Meteorología informó que en algunas zonas se registraron acumulaciones de lluvia que superan ampliamente el promedio histórico del mes, lo que saturó el suelo y facilitó los derrumbes. Las nuevas lluvias han obligado a suspender temporalmente algunas operaciones por riesgo de colapsos adicionales.
El presidente Luiz Inácio Lula da Silva expresó solidaridad con las familias afectadas y autorizó recursos federales para apoyar las tareas de emergencia y reconstrucción.
Las autoridades mantienen el estado de calamidad en las áreas más golpeadas y continúan evaluando daños estructurales.