
Autoridades de la India abrieron una investigación tras la muerte de nueve niños en dos estados del centro del país, ante la sospecha de que los fallecimientos estarían relacionados con jarabes para la tos contaminados, informaron fuentes oficiales.
El Ministerio de Salud y Bienestar Familiar señaló en un comunicado que un equipo multidisciplinario analiza muestras del producto para determinar la causa exacta de los decesos.
De acuerdo con los primeros reportes, los menores habrían consumido el jarabe “Coldrif”, un medicamento para la tos fabricado en una planta del distrito de Kanchipuram, en el sur del país. En respuesta, las autoridades del estado de Madhya Pradesh suspendieron la venta del producto y solicitaron al gobierno de Tamil Nadu, donde se ubica la fábrica, que inicie una investigación sobre su producción y distribución.
Paralelamente, el estado de Rajastán también reportó muertes y hospitalizaciones vinculadas al consumo de otros jarabes de distintas marcas.
El gobierno regional suspendió a su controlador de medicamentos y detuvo la distribución de 19 fármacos pertenecientes a la empresa responsable, mientras se lleva a cabo una investigación independiente.
Estos casos reavivan las dudas sobre el control de calidad en la industria farmacéutica india, considerada uno de los mayores productores mundiales de medicamentos genéricos. En años recientes, algunos jarabes elaborados en el país han sido cuestionados por presunta contaminación con dietilenglicol, un disolvente industrial tóxico que puede causar daño renal y hepático.
Ante esta situación, el Ministerio de Salud de la Unión emitió una advertencia nacional a todos los estados y territorios, recomendando no prescribir ni dispensar jarabes para la tos o el resfriado a niños menores de dos años.
El primer ministro de Madhya Pradesh, Mohan Yadav, calificó las muertes como “extremadamente trágicas” y aseguró que las autoridades estatales colaboran con el gobierno central para esclarecer los hechos y prevenir nuevos casos.