
Kristin Cabot, la exdirectiva de Recursos Humanos que se volvió viral por aparecer en la “kiss cam” durante un concierto de Coldplay, aseguró que el incidente ha tenido consecuencias negativas en su vida profesional y personal, y que desde entonces no ha logrado encontrar empleo.
En una entrevista reciente, Cabot, de 53 años, reconoció que su comportamiento en aquel momento fue un error: “tomé una mala decisión”, dijo, y explicó que había bebido, lo que la llevó a “bailar y actuar de forma inapropiada” con su entonces jefe. Aclaró que no tuvo una relación formal con él fuera de esa noche y afirmó: “Asumí mi responsabilidad y renuncié a mi carrera por ello. Ese es el precio que elegí pagar”.
La mujer relató que, desde que el video se hizo viral, ha enfrentado una reacción pública intensa y ha escuchado que muchas personas la consideran “inempleable” en el mercado laboral actual.
“Ha sido como una letra escarlata; la gente borró todo lo que había logrado en mi vida y en mi carrera”, comentó.
Cabot también mencionó que el episodio afectó sus relaciones personales, incluidas amistades y la dinámica familiar, y compartió que se sintió “humillada y horrorizada” por la viralización de las imágenes.
La exdirectiva dijo que espera que su experiencia sirva para reflexionar sobre el impacto que puede tener la exposición pública en la era digital y expresó su deseo de reconstruir su vida y reputación tras lo ocurrido.