
La Arquidiócesis de México expresó este domingo su rechazo a la iniciativa conocida como “Ley Trasciende”, presentada hace 10 días en el Senado, que busca despenalizar la eutanasia y garantizar el derecho de los pacientes con enfermedades terminales o crónico-degenerativas a acceder a una muerte digna bajo consentimiento informado.
En un editorial publicado en el semanario Desde la Fe, la Iglesia señaló que la propuesta contiene puntos “incorrectos” y criticó la idea de ofrecer la muerte como salida al sufrimiento, argumentando que esto desconoce las posibilidades de alivio, acompañamiento y consuelo que brindan los cuidados paliativos.
“Argumentar que el bien morir significa dar muerte sin dolor es un error; el bien morir significa poder vivir los últimos momentos con todas las atenciones físicas, emocionales y espirituales”, señaló la Arquidiócesis, enfatizando que los cuidados paliativos permiten a los pacientes morir acompañados de sus familiares, en casa y de manera natural.
El órgano católico también recordó que tanto la Asociación Médica Mundial como el Consejo Europeo se oponen a la eutanasia, al considerar que la ética médica debe respetar la dignidad humana en todo momento, y advirtió que la idea de que la eutanasia es una forma de morir sin dolor está romantizada y es engañosa.
La Iglesia hizo un llamado al Estado para que asigne recursos suficientes a los cuidados paliativos, recordando que solo el 5 % de los pacientes terminales en México tiene acceso a estos servicios.
“Querer reducir esos gastos ofreciendo la eutanasia es inhumano y símbolo de un Estado claudicante a su deber. Invito a los poderes del Estado a no irse por la salida fácil para las enfermedades… de manera que morir no sea la respuesta al dolor”, concluyó el editorial.
Actualmente, 20 de los 32 estados de México cuentan con leyes de voluntad anticipada, que permiten a los pacientes rechazar tratamientos médicos en situaciones críticas, práctica conocida como eutanasia pasiva.