
Entre la fiesta y la realidad, esta escena tocó el corazón de muchos. Mientras otros caminan ligero, ella avanza con responsabilidad, amor y valentía. Con una mano empuja su sustento y con la otra cuida lo más valioso que tiene: su hijo.
No pide lástima, no espera aplausos… solo lucha cada día por salir adelante. Eso es dignidad, eso es amor, eso es una madre trabajadora.
👏🏻 Un aplauso para todas las madres trabajadoras. Mis respetos.