
Detrás de dos de los juguetes más emblemáticos del siglo XX se encontraba una sola pareja: Ruth y Elliot Handler, cofundadores de Mattel.
Ruth fue la mente detrás de Barbie, inspirada en la observación de que su hija prefería jugar con muñecas de papel que representaban roles adultos, lo que dio origen a la primera muñeca con aspiraciones más allá de lo infantil.
Por su parte, Elliot impulsó años más tarde el lanzamiento de Hot Wheels en 1968, una línea de autos en miniatura que marcó generaciones y desató una auténtica fiebre entre niños y coleccionistas.
Así, mientras Ruth transformó la forma en que las niñas jugaban y se imaginaban el futuro, Elliot encendió la pasión por la velocidad en miniatura. Juntos, crearon dos universos distintos, pero nacidos bajo el mismo techo, consolidándose como una de las duplas más influyentes en la historia del juguete.