
Donna Adelson, matriarca de una acaudalada familia del sur de Florida, fue declarada culpable de homicidio premeditado y conspiración por la muerte de su exyerno, Daniel Markel, profesor de Derecho de la Universidad Estatal de Florida, quien fue asesinado a tiros en 2014 durante una amarga batalla legal por la custodia de sus hijos.
El juicio, que duró una semana, atrajo la atención mediática debido a los detalles de un divorcio complicado, tensiones familiares y disputas por custodia que culminaron en el homicidio.
Al momento de escuchar el veredicto, Donna Adelson exclamó “¡Oh!” y comenzó a llorar, siendo retirada del jurado por el juez Stephen Everett, quien le concedió un breve descanso.
En un comunicado, Ruth Markel, madre de la víctima, expresó su profunda tristeza y dolor:
“Hemos perdido un tesoro. La vida de mi hijo Dan se truncó trágicamente a los 41 años. Durante 11 años hemos vivido con un dolor y angustia inimaginables”.
El conflicto familiar surgió porque Daniel Markel y Wendi Adelson, su exesposa, compartían la custodia de dos hijos, pero Wendi quería trasladarlos casi 600 km hacia el sur de Florida, lo que Markel se negó a permitir.
Los fiscales alegaron que Donna Adelson ayudó a orquestar el asesinato después de que Markel impidiera el traslado de los nietos, describiéndola como una matriarca calculadora con los medios y motivo para cometer el crimen.
El juez indicó que la sentencia se dictará en fecha posterior, con la gestión del caso programada para el 14 de octubre.
Adelson fue la quinta persona juzgada en relación con el complot, donde Charles Adelson, su hijo, ya cumple cadena perpetua, al igual que su exnovia Katherine Magbanua, quien actuó como intermediaria entre los hombres contratados para el homicidio: Sigfredo García, condenado a cadena perpetua, y Luis Rivera, cumpliendo 19 años tras cooperar con el estado.
Wendi Adelson negó cualquier participación en el homicidio y no ha sido acusada.
Este caso evidencia las tensiones familiares extremas y la planificación criminal detrás del asesinato, destacando el papel central de Donna Adelson en la tragedia que marcó a la familia y al ámbito judicial de Florida.