
El 35% de las iglesias hispanas en Estados Unidos ha registrado una disminución en la asistencia presencial debido al temor de migrantes indocumentados a ser deportados, reveló un estudio nacional publicado este miércoles por Lifeway Research.
La encuesta, realizada en colaboración con Exponential y Church Planting Leadership Fellowship, consultó a casi 300 líderes de congregaciones hispanas fundadas en los últimos años. Según el informe, las políticas migratorias actuales han generado cambios profundos en la vida interna y externa de estas iglesias: la mitad de los pastores dijo haber tenido que atender el “miedo y dolor” de sus comunidades ante ajustes recientes en las prácticas del gobierno.
Pese al clima de incertidumbre, las iglesias siguen funcionando como espacios de apoyo emocional, espiritual y comunitario. De hecho, los investigadores señalan que las congregaciones hispanas continúan creciendo y atrayendo a personas sin vínculos previos con alguna iglesia.
Scott McConnell, director ejecutivo de Lifeway Research, afirmó que “los rápidos cambios en políticas de migración han creado retos, pero también oportunidades para mostrar hospitalidad y ayuda tangible”.
El estudio detalla que el 90% de los asistentes son hispanos, en su mayoría migrantes de primera generación. Además, el 91% de los pastores es latino, y tres de cada cuatro nacieron fuera de Estados Unidos.
Aun bajo presión social y económica, estas congregaciones mantienen una fuerte orientación al crecimiento. Priorizar la capacitación de sus miembros para compartir su fe, así como impulsar estudios bíblicos, eventos sociales y programas comunitarios, se ha convertido en puente para integrar a migrantes que nunca habían asistido a una iglesia.
Las iglesias estudiadas se concentran principalmente en Texas, Florida y California. Según Lifeway, enfrentan desafíos considerables, pero sostienen su misión con flexibilidad, servicio y resiliencia, convirtiéndose en un refugio para miles de familias en un contexto migratorio cada vez más incierto.
Como referencia, en 2024 la misma organización encontró que casi no se hablaba del tema migratorio dentro de las iglesias hispanas, y que el 58% de ellas no ofrecía servicios de apoyo a migrantes.