
Cientos de familias salieron este domingo 7 de septiembre a las calles de la capital sinaloense para protestar contra la violencia que azota a la entidad y exigir a las autoridades justicia y seguridad.
La movilización partió alrededor de las 9:00 horas desde la escalinata de La Lomita rumbo a Catedral. Vestidos de blanco y con pancartas que decían “Pedimos paz”, “En Culiacán los buenos somos más” y “Sinaloa es nuestro hogar”, los asistentes reclamaron el fin de la inseguridad.
Previo al recorrido, el obispo emérito Jonás Guerrero pidió a las autoridades no caer en la corrupción y garantizar justicia. El contingente estuvo conformado por familias, niñas y niños, personal del Hospital Civil de Culiacán —institución recientemente atacada— y ciudadanos en general.
Cientos de familias salieron este domingo a las calles de la capital sinaloense para protestar contra la violencia que azota a la entidad y exigir a las autoridades justicia y seguridad. Vestidos de blanco y con pancartas que decían “Pedimos paz”, “En Culiacán los buenos somos
La marcha se realizó a pocos días de cumplirse un año de enfrentamientos entre grupos criminales que han dejado más de 1,600 asesinatos en la entidad, incluidos al menos 40 menores de edad.
Entre los testimonios destacó el de un menor que tomó el micrófono para recordar a Gael y Alexander Sarmiento Ruiz, asesinados en un retén del crimen organizado: “Un Culiacán lleno de violencia no va a ganar, porque los buenos somos más”.
También participaron familiares de desaparecidos y víctimas colaterales, quienes exigieron justicia y recordaron a sus seres queridos. Con lágrimas, pancartas y un minuto de aplausos, la ciudadanía lanzó un mensaje unánime: “Ya basta, queremos paz”.
Según los organizadores, más de 30 mil personas se sumaron a la concentración, que busca convertirse en un recordatorio permanente del clamor de los sinaloenses por recuperar la tranquilidad.