
El mundo del rock y la música alternativa está de luto tras el anuncio del fallecimiento de Sam Rivers, bajista y miembro fundador de Limp Bizkit, a la edad de 48 años. La banda confirmó la noticia a través de un comunicado oficial publicado en sus redes sociales, donde expresaron su profundo dolor y despidieron al músico como “el pulso debajo de cada canción, la calma en el caos y el alma en el sonido”.
Hasta el momento, no se ha dado a conocer la causa oficial de su muerte, aunque se recuerda que Rivers había enfrentado problemas de salud relacionados con una enfermedad hepática que requirió un trasplante de hígado en 2017. A pesar de las complicaciones, regresó a la banda en 2018, retomando su lugar como pieza clave del sonido de Limp Bizkit.
un legado imborrable en la música
Sam Rivers fue uno de los fundadores de Limp Bizkit, banda pionera del nu metal y rap-rock, que alcanzó fama internacional a finales de los años 90 y principios de los 2000. Su talento como bajista fue fundamental en álbumes históricos como Significant Other (1999) y Chocolate Starfish and the Hotdog Flavored Water (2000), que marcaron una era en la música alternativa.
Junto a Fred Durst, Wes Borland, John Otto y DJ Lethal, Rivers contribuyó a la consolidación de un estilo único que mezclaba rap, metal y rock, influyendo en toda una generación de músicos y fans alrededor del mundo. Su presencia en el escenario era energética y carismática, y su estilo musical dejó una huella imborrable en la escena del rock alternativo.
El mensaje de despedida de la banda concluyó:
“Hoy perdimos a nuestro hermano. Descansa en paz, Sam. Tu música vive en nosotros y en todos tus fans”.
Miles de seguidores y músicos de la industria han expresado su pesar a través de redes sociales, recordando a Rivers como un músico excepcional, un amigo leal y un icono del nu metal. La influencia de Sam Rivers trasciende su virtuosismo en el bajo, consolidándolo como una figura emblemática de la música contemporánea.
Su legado se mantendrá vivo en cada riff, cada escenario y cada fan que haya vibrado con su música, recordando siempre al corazón rítmico de Limp Bizkit que ayudó a definir una era.