
Durante los primeros reportes sobre el multihomicidio ocurrido en un departamento de la Zona Esmeralda de Atizapán de Zaragoza, el nombre de Aleyda Romero Victorio quedó inicialmente relegado a una descripción: la empleada doméstica, la trabajadora del hogar, la niñera.
Pero detrás de esa etiqueta había una joven de apenas 21 años, estudiante de enfermería, hija, hermana, amiga y trabajadora, originaria de San Martín Cuautlalpan, en el municipio de Chalco.
Sus familiares y personas cercanas la llamaban cariñosamente “Alexis” y la describieron como una joven responsable, trabajadora, alegre, cálida y con proyectos personales. Entre ellos estaba continuar con sus estudios, viajar y convertirse próximamente en madrina del bebé que esperaba una de sus hermanas.
Su vida terminó el 1 de septiembre de 2026, dentro del domicilio donde trabajaba, en el mismo ataque en el que fueron asesinados el músico Jonathan Samuel Meléndez Ochoa, tecladista y fundador de Camilo Séptimo; su esposa Ana Paula Barragán, embarazada de cuatro meses; su hija Sofía, de tres años; y la propia Aleyda.
Un niño de seis años, hijo de Jonathan y Ana Paula, fue el único sobreviviente.
De acuerdo con la versión que ha trascendido a partir del relato del menor y de información atribuida al expediente de la Fiscalía mexiquense, Aleyda habría desempeñado un papel decisivo para que ese niño siguiera con vida.