
El senador de Morena por Sinaloa, Enrique Inzunza Cázarez, cumplió alrededor de 100 días sin presentarse físicamente en el Senado de la República, en medio de los señalamientos realizados por autoridades de Estados Unidos sobre sus presuntos vínculos con integrantes del Cártel de Sinaloa.
La última vez que el legislador fue visto personalmente en la Cámara Alta fue el 29 de abril, durante la clausura del periodo ordinario de sesiones. Desde entonces, su presencia pública se ha limitado principalmente a publicaciones en redes sociales y a algunas participaciones a distancia.
La ausencia comenzó después de que autoridades estadounidenses difundieran acusaciones contra funcionarios y exfuncionarios de Sinaloa. En el caso de Inzunza, los señalamientos apuntan a presuntas reuniones y acuerdos con integrantes de Los Chapitos, relacionados con supuesta protección y apoyo desde estructuras gubernamentales.
El senador ha rechazado categóricamente las acusaciones y sostiene que son falsas, dolosas y sin sustento. También ha negado haber tenido contacto con autoridades estadounidenses o estar negociando una eventual entrega.
Pero la polémica aumentó porque Inzunza forma parte de la Comisión Permanente del Congreso de la Unión, que sesiona durante el receso legislativo. Sin embargo, la dirigencia de Morena decidió no convocarlo a las siguientes reuniones para evitar, según explicó el coordinador morenista Ignacio Mier, convertir las sesiones en un “show mediático”.
A pesar de su ausencia, Inzunza continúa conservando su cargo y recibiendo sus percepciones como senador, debido a que no existe una resolución judicial o administrativa que ordene suspender sus derechos.