
El Gobierno de México prepara la contratación de un nuevo satélite de telecomunicaciones de alta capacidad, cuyo lanzamiento está previsto para 2030 y que tendrá una doble función: garantizar la continuidad de comunicaciones estratégicas para instituciones de seguridad nacional y llevar internet a comunidades alejadas donde resulta complicado desplegar infraestructura terrestre.
El anuncio fue realizado por Jorge Luis Pérez Hernández, coordinador nacional de Infraestructura Digital de la Agencia de Transformación Digital y Telecomunicaciones, durante la conferencia matutina de este jueves. El funcionario explicó que el proyecto responde, entre otras razones, al próximo final de la vida útil del Bicentenario 2, satélite cuya capacidad es utilizada actualmente por instituciones de seguridad nacional.
De acuerdo con Pérez Hernández, actualmente se utilizan alrededor de 6 gigabits por segundo, mientras que el nuevo satélite permitirá superar los 250 gigabits por segundo.
Este incremento permitirá ampliar las comunicaciones utilizadas por las instituciones de seguridad, incluyendo la transmisión no solamente de voz y datos, sino también de imágenes, video y otro tipo de información.
La ATDT contempla utilizar la capacidad satelital para proporcionar internet en comunidades rurales y zonas de difícil acceso, particularmente en lugares donde desplegar fibra óptica resulta complicado por la distancia o por las condiciones geográficas.
El Programa Espacial Mexicano 2026-2030 establece precisamente como objetivos garantizar la continuidad de servicios críticos del Estado y ampliar la conectividad en comunidades rurales y zonas de difícil acceso. El Gobierno plantea que el nuevo satélite sustituya al Bicentenario y proporcione servicios de internet, telefonía y comunicaciones de seguridad en todo el territorio nacional.
El calendario presentado contempla que la contratación se realice a finales de 2026, mientras que el lanzamiento está previsto para 2030. El proyecto se desarrollará junto con una estrategia que incluye cuatro satélites de observación de la Tierra, con participación de investigadores, ingenieros y estudiantes mexicanos.