
Andrés Filomeno Mendoza Celis, conocido como el “Monstruo de Atizapán”, murió este jueves 29 de octubre al interior del penal de Tenango del Valle, en el Estado de México, donde cumplía múltiples condenas por feminicidio y delitos relacionados con la desaparición de personas. De acuerdo con los primeros reportes periodísticos, tenía 78 años y su fallecimiento habría ocurrido por causas naturales, aunque la causa médica definitiva no se ha establecido públicamente.
Su nombre conmocionó a México en mayo de 2021, cuando una investigación por la desaparición y el feminicidio de Reyna González Amador, de 34 años, condujo a las autoridades hasta su domicilio, ubicado en la colonia Lomas de San Miguel, en Atizapán de Zaragoza.
Reyna había sido reportada como desaparecida el 14 de mayo de ese año. Un día después, las autoridades detuvieron a Mendoza Celis y realizaron diligencias en su vivienda, donde localizaron restos humanos, identificaciones, prendas de vestir, calzado, fotografías y otros objetos personales que abrieron una investigación de mayor alcance.
Durante los trabajos periciales se contabilizaron más de 4 mil 300 fragmentos óseos. Los indicios permitieron ampliar las investigaciones para determinar la identidad de posibles víctimas adicionales y establecer si existía relación con otras desapariciones registradas en la región.
A partir de las indagatorias, la Fiscalía General de Justicia del Estado de México consiguió ocho sentencias condenatorias contra Mendoza Celis. Entre ellas figuraban una pena de prisión vitalicia por el feminicidio y la desaparición de Reyna González Amador, una condena de 92 años y seis sentencias adicionales de 55 años de prisión cada una, de acuerdo con los antecedentes judiciales publicados en febrero de 2024.
En julio de 2025, el interno presentó complicaciones de salud que requirieron su traslado a un hospital de Toluca. Los reportes de aquella época señalaron que padecía neumonía y diabetes mellitus tipo 2, entre otros problemas médicos.