
El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, informó que, pese al alto el fuego vigente, el Ejército israelí mantendrá presencia en el sur del Líbano.
El mandatario anunció además la creación de una zona de seguridad de hasta 10 kilómetros en esa región fronteriza.
La medida ocurre en un contexto de tensión persistente entre ambos países, pese a los acuerdos de cese al fuego alcanzados recientemente.
La decisión podría generar nuevas reacciones diplomáticas y preocupaciones internacionales sobre la estabilidad en la frontera entre Israel y Líbano.