
En Estados Unidos, los inmigrantes no tienen garantizado el derecho a un abogado en los tribunales de inmigración, una situación que afecta incluso a niños y niñas cuyos padres han sido deportados. En muchos casos, los menores deben defenderse por sí mismos ante un juez, aun cuando apenas comienzan a aprender a hablar o no comprenden el idioma ni el proceso legal.
De acuerdo con registros judiciales, 9 de cada 10 menores que enfrentan estos procesos sin representación legal terminan siendo deportados, lo que evidencia una profunda desventaja en el acceso a la justicia.
Este contexto volvió a captar la atención pública luego de que se viralizara un fragmento del documental “Unaccompanied: Alone in America” (2018), de la cineasta Linda Freedman, el cual reconstruye casos reales de niños migrantes que comparecieron solos ante cortes de inmigración durante el primer año del primer mandato de Donald Trump.
El material ha reavivado el debate sobre el sistema migratorio estadounidense, señalado por activistas y organizaciones civiles como un modelo que vulnera derechos humanos básicos, especialmente de la infancia, en un país que se autodefine como la mayor democracia del mundo, pero que enfrenta crecientes críticas por la dureza y deshumanización de sus políticas migratorias.
En #EstadosUnidos, los inmigrantes no tienen garantizado el derecho a un abogado en los tribunales de inmigración, una situación que afecta incluso a niños y niñas cuyos padres han sido deportados. pic.twitter.com/q9Q9RdcMFu
— RTN Medios (@rtnmedios) January 28, 2026