
Un tribunal antiterrorista de Pakistán dictó sentencia de cadena perpetua contra siete personas, entre ellas periodistas, creadores de contenido digital y oficiales retirados del ejército, tras declararlos culpables de incitar a la violencia y fomentar el odio contra instituciones del Estado durante los disturbios del 9 de mayo de 2023.
El veredicto fue anunciado en Islamabad por el juez Tahir Abbas Sipra, después de juicios realizados en ausencia, ya que todos los condenados residen en el extranjero para evitar ser detenidos.
Entre los sentenciados están el exeditor Shaheen Sehbai, los periodistas Sabir Shakir y Moeed Pirzada, los youtubers Wajahat Saeed Khan y Haider Raza Mehdi, así como los oficiales retirados Adil Raja y Akbar Hussain.
La fiscalía paquistaní argumentó que los acusados habrían utilizado plataformas digitales y mediáticas para incitar al público a participar en actos violentos contra instalaciones militares y gubernamentales tras el arresto del ex primer ministro Imran Khan por un caso de corrupción, lo que derivó en protestas masivas y ataques contra propiedad estatal.
Los disturbios de mayo de 2023 dejaron imágenes de instalaciones militares atacadas, propiedades gubernamentales incendiadas y daños en emisoras estatales, marcando uno de los períodos más tensos en la relación entre civiles y fuerzas armadas en años recientes.
La sentencia fue emitida en ausencia de los condenados, quienes tienen derecho a presentar apelación en un plazo de siete días ante tribunales superiores, y se ordenó su arresto inmediato si regresan al país.
Organizaciones internacionales de defensa de la libertad de expresión han expresado preocupación por este tipo de condenas, las cuales consideran parte de un patrón de restricciones crecientes a la prensa y al contenido digital en Pakistán, aunque el gobierno sostiene que estas medidas buscan proteger la seguridad y estabilidad nacional.
Este fallo se produce en un contexto político tenso tras la destitución de Imran Khan en 2022 mediante un voto de censura y las reiteradas acusaciones del propio exmandatario sobre supuestas interferencias externas y conflictos internos en el país.