
Petróleos Mexicanos (Pemex reconoció que será hasta 2035 cuando logre cumplir casi en su totalidad con los controles volumétricos contra el robo de combustibles, a pesar de que esta regulación es obligatoria desde enero de 2022, informó el diario Expansión.
Actualmente, la petrolera estatal apenas alcanza un 15% de cumplimiento, lo que genera dudas sobre posibles sanciones por parte del Servicio de Administración Tributaria (SAT).
Inversión millonaria para modernizar controles
De acuerdo con su Plan de Fortalecimiento, Pemex estima llegar al 96% de cumplimiento en 2035 gracias a la creación de la Unidad Central de Control, un sistema informático en el que invertirá 23,139 millones de pesos.
“Con este presupuesto se podrá cumplir cabalmente con los controles volumétricos establecidos por el SAT, incrementando el cumplimiento del 15% al 96%”, explicó la empresa.
Estos controles son sistemas que registran y monitorean hidrocarburos y petrolíferos a lo largo de la cadena productiva, con el fin de garantizar la trazabilidad del producto y combatir el huachicol.
¿Por qué el rezago?
Especialistas señalan que la demora se debe a que Pemex participa en toda la cadena de valor del sector energético, lo que complica la modernización, además de que la petrolera operó durante años con presupuestos limitados y procesos desactualizados.
El consultor Aldo Vargas destacó que la asignación de recursos es positiva, pero reconoció que sorprende el bajo nivel de cumplimiento:
“Muchos piensan que Pemex debería ser el ejemplo para todos, pero su situación financiera complicó la actualización de la información”.
Riesgo de sanciones
El SAT supervisa el cumplimiento de esta obligación tanto en Pemex como en empresas privadas del sector energético. En caso de incumplimiento, las sanciones pueden ir desde multas y suspensión temporal de actividades, hasta la revocación de permisos, cancelación de sellos digitales o sanciones penales.
Vargas advirtió que la fiscalización debe aplicarse con “piso parejo”:
“Si el SAT empieza a aplicar sanciones a rajatabla sería un problema mayor, pero sí debería hacerlo bajo un mismo criterio para Pemex y privados”.
El reto de Pemex
El retraso coloca a la petrolera en una situación delicada, ya que, como empresa productiva del Estado, debería ser la primera en cumplir la regulación contra el robo de combustibles. Sin embargo, con el nuevo calendario, pasarán más de 13 años desde la entrada en vigor de la obligación hasta que Pemex logre el 96% de cumplimiento.
El SAT deberá decidir si sanciona o concede flexibilidad a Pemex, un precedente que impactará a todo el sector energético.