
Los abogados de Luigi Mangione solicitaron ante un juez federal en Nueva York que se desestimen algunos cargos más severos en su contra, entre ellos el único que lo haría elegible para la pena de muerte, tras ser acusado del asesinato de Brian Thompson, director ejecutivo de UnitedHealthcare.
En los documentos legales presentados, la defensa alega que en el procedimiento de detención y registro se incurrió en irregularidades constitucionales. Entre sus argumentos destacan que no se le leyeron sus derechos antes de ser interrogado (falta de advertencia Miranda) y que la mochila donde encontraron un arma y munición fue registrada sin orden judicial válida.
Mangione, de 27 años, se ha declarado no culpable tanto en los cargos estatales como federales relacionados con el homicidio de Thompson, ocurrido en diciembre pasado en Manhattan.
La fiscalía lo acusa bajo una normativa federal que permite solicitar la pena capital en casos de asesinato con armas de fuego en el contexto de otros delitos violentos. La defensa objetó que el presunto delito adicional —acoso (“stalking”)— no califica legalmente como crimen violento bajo esos preceptos.
Este caso ha captado atención mediática por su gravedad y simbología. La acusación sostiene que las acciones de Mangione fueron premeditadas y motivadas por hostilidad hacia la industria de seguros de salud. En la escena del crimen, fueron hallados casquillos con inscripciones como “delay”, “deny” y “depose”, expresiones conectadas con críticas al actuar de compañías aseguradoras.
Hasta el momento, no hay una decisión judicial sobre la petición de desestimar los cargos ni sobre la solicitud de pena de muerte. El proceso legal sigue en desarrollo.