
La senadora Lorenia Valles afirmó que la reforma electoral aprobada en el Senado cumple con uno de los compromisos asumidos durante las elecciones de 2024.
“La reforma electoral es un compromiso que hicimos con el pueblo cuando pedimos su voto, y hoy lo estamos cumpliendo. El objetivo es claro: una democracia más eficaz y menos costosa, para que los recursos públicos se destinen a lo que verdaderamente importa, que es el bienestar de la gente”, señaló.
Tras la aprobación de la reforma constitucional en materia electoral por el Pleno del Senado, la legisladora reconoció el impulso de la presidenta Claudia Sheinbaum a una política de austeridad, mediante un proyecto que contempla la reducción del presupuesto de los congresos estatales y el establecimiento de un tope en el número de regidurías en los ayuntamientos.
Explicó que la reforma fija un límite de 0.7% del presupuesto público para el financiamiento de los congresos locales, así como un máximo de 15 regidurías por ayuntamiento, con el objetivo de reducir gastos y simplificar la estructura administrativa.
“La reforma representa uno de los principios de la Cuarta Transformación y sus efectos se verán reflejados en la vida diaria de la población. Los recursos que se generen por estos ajustes podrán destinarse a obras de infraestructura en los estados”, indicó.
Valles agregó que el denominado “Plan B” también contempla la reducción de las remuneraciones de consejeras y consejeros electorales, así como de magistradas y magistrados, para garantizar que ninguna persona servidora pública perciba un salario mayor al de la titular del Ejecutivo federal.
Recordó que en 2024 se aprobó una reforma constitucional en ese sentido, la cual ahora se fortalece al incluir a las autoridades electorales. Además, señaló que el presupuesto anual del Senado se reducirá en 15%.
“Nuestro proyecto busca que el gobierno sea quien ajuste su gasto, no la ciudadanía”, concluyó.