
En Hollywood no es raro que estrellas encasilladas logren reinventarse. Actores antes reconocidos por papeles de acción o comedia romántica han logrado dar un salto hacia el cine de autor y obtener el reconocimiento de la Academia. Este fenómeno se refleja en nombres como Matthew McConaughey, Leonardo DiCaprio, Brendan Fraser, Robert Downey Jr. y Dwayne Johnson.
Matthew McConaughey pasó de ser “galán del torso descubierto” a ganar el Oscar a Mejor Actor por su interpretación en Dallas Buyers Club (2013), tras elegir roles más exigentes lejos del estereotipo romántico.
Leonardo DiCaprio —predestinado al estigma de ídolo juvenil— encontró su consagración con El renacido (2015), cinta que le otorgó el anhelado Oscar después de múltiples nominaciones.
Brendan Fraser, tras años de retiro por salud y conflictos personales, regresó con fuerza con La ballena (2022), papel que le valió el Oscar a Mejor Actor.
El caso de Robert Downey Jr. es paradigmático: su caída por adicciones lo llevó a perder credibilidad en Hollywood, pero su resurrección artística se selló con Oppenheimer (2023), que le ganó el Oscar como Mejor Actor de Reparto.
Finalmente, Dwayne Johnson, figura consolidada del cine comercial, apuesta ahora por La máquina (2025), donde aborda un personaje real complejo, buscando posicionarse en la conversación de “actores serios” en temporada de premios.
Este tipo de transformaciones profesionales muestran que, en muchas carreras, la reinvención artística puede llegar tras años de encasillamiento o críticas. Estos ejemplos demuestran que la constancia, el riesgo en la elección de roles y la evolución interpretativa pueden abrir caminos hacia nuevos reconocimientos.