
Han surgido nuevos elementos en torno al fallecimiento de Michael, un pasajero que murió a bordo de un crucero luego de haber ingerido 33 bebidas alcohólicas, de acuerdo con reportes preliminares.
Según la información disponible, el hombre presentó una intoxicación severa, comenzó a comportarse de manera agresiva y fue atendido por el personal médico de la embarcación, quienes decidieron sedarlo para controlar la situación. Poco tiempo después, se confirmó su fallecimiento.
Tras el deceso, la esposa del pasajero solicitó que el crucero regresara de inmediato a Long Beach, California; sin embargo, la empresa operadora rechazó la petición y optó por continuar el itinerario programado.
Uno de los aspectos que más ha generado indignación es que el cuerpo del hombre fue resguardado en una cámara refrigerada durante dos días, mientras el viaje continuó con normalidad y las actividades recreativas siguieron a bordo.
El caso ha provocado cuestionamientos sobre los protocolos de seguridad, atención médica y manejo de emergencias en cruceros turísticos, así como sobre la responsabilidad de las compañías en la venta y control del consumo de alcohol entre sus pasajeros.
Han surgido nuevos elementos en torno al fallecimiento de Michael, un pasajero que murió a bordo de un crucero luego de haber ingerido 33 bebidas alcohólicas, de acuerdo con reportes preliminares. pic.twitter.com/EQDgnzJCIy
— RTN Medios (@rtnmedios) December 12, 2025