
Durante su gira de trabajo por el estado de Nayarit, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo afirmó que los connacionales que viven en Estados Unidos “no sólo sostienen la economía de México, sino también la de ese país vecino”, al destacar la contribución de los migrantes mexicanos al desarrollo económico bilateral.
En un acto público realizado en el municipio de Xalisco, con motivo de la inauguración de la autopista Tepic–Compostela, la mandataria destacó que “Estados Unidos no sería lo que es si no fuera por las trabajadoras y trabajadores mexicanos”, quienes, dijo, han demostrado con esfuerzo, talento y sacrificio su papel esencial en la prosperidad de ambos países.
Sheinbaum subrayó que las remesas enviadas desde el extranjero son una muestra del compromiso y amor que los mexicanos en Estados Unidos mantienen con sus familias y con el país. “Gracias a ellos, millones de hogares en México pueden salir adelante; son un orgullo nacional y merecen todo nuestro reconocimiento”, expresó.
En su discurso, la presidenta también anunció una serie de obras y programas de inversión en infraestructura para Nayarit, entre las que destacan la ampliación de carreteras, la mejora de caminos rurales y la modernización de puentes y zonas turísticas. Estas acciones, dijo, buscan impulsar el desarrollo regional, fortalecer la economía local y generar empleos bien remunerados.
Durante su intervención, Sheinbaum reconoció el trabajo de los constructores y obreros que participaron en la nueva autopista, calificándolos como “los mejores trabajadores del mundo”, y aseguró que su gobierno continuará invirtiendo en proyectos que beneficien directamente al pueblo, no a los intereses privados.
La mandataria aprovechó su visita para supervisar programas sociales federales y reafirmar su compromiso con el bienestar de los sectores más vulnerables. “Nuestro objetivo es que nadie se quede atrás. Queremos un México más justo, más unido y con oportunidades para todas y todos”, afirmó.
Finalmente, Sheinbaum reiteró que el desarrollo económico del país debe ir acompañado de justicia social y reconocimiento al trabajo de los mexicanos dentro y fuera del territorio nacional, asegurando que su administración seguirá fortaleciendo la relación con las comunidades migrantes y promoviendo políticas que reconozcan su aporte al país.