
La presidenta Claudia Sheinbaum expresó su respaldo a todos los mecanismos de revisión de controversias, incluidos los arbitrajes internacionales, siempre que se lleven a cabo en apego a la ley, con independencia, transparencia y sin corrupción.
Durante una declaración reciente, Sheinbaum subrayó que, en asuntos de alta relevancia pública, tanto las instancias judiciales nacionales como internacionales tienen la obligación de garantizar un acceso legítimo a la justicia, libre de influyentismos y de intereses externos.
Aunque aclaró que sería necesario analizar cada caso en particular, reiteró que cualquier procedimiento permitido por la ley debe respetarse, siempre que se mantenga el compromiso con la legalidad y la rendición de cuentas.