
Por: Rosa Lilia Torres
Un mensaje que huele más a control político que a promoción de libro
Andrés Manuel López Obrador reapareció después de meses de silencio. Y sí, apareció con un libro en la mano, pero el contenido editorial fue lo de menos: el verdadero mensaje estaba en el subtexto. AMLO salió a decirle al país —y a su movimiento— que Claudia Sheinbaum no está sola. Que si alguien quiere presionarla, desestabilizarla o medirle el pulso, tendrá que pasar primero por él.
Lo dijo con una frase que lo delata: “Todavía es temporada de zopilotes.”
Eso no se le dice al aire. Eso se suelta cuando se siente ruido, presiones internas, adversarios oliendo sangre o actores queriendo aprovechar cualquier resquicio político. Y AMLO los percibe.
No es un mensaje de retiro, es un mensaje de control.
Presentó su libro Grandeza, sí… pero el libro es el envoltorio. Lo importante fue cómo volvió a colocarse en la conversación nacional. No habló como exmandatario retirado, sino como líder moral del movimiento, como quien endereza filas, como quien marca el paso.
Pidió directamente apoyar a la presidenta, lo cual es un recordatorio para muchos:
“No se me fracturen, no se adelanten, no se salgan del guion.”
Porque las señales están ahí: tensiones internas, bloqueos en estados clave, protestas, incertidumbre económica y la narrativa de “orden” golpeada por hechos que el país sigue arrastrando desde el sexenio anterior.
Las tres líneas rojas: advertencia para propios y extraños
AMLO fue claro: solo saldría otra vez a las calles por tres razones:
- Si se atenta contra la democracia.
- Si hay un intento de golpe o acoso político contra Claudia Sheinbaum.
- Si se toca la soberanía de México.
No son declaraciones decorativas. Son advertencias políticas.
Y cuando alguien con el capital social de AMLO dice que regresaría a las calles, está mandando un mensaje fuerte:
“No se equivoquen. Yo sigo aquí.”
Claudia bajo presión… y AMLO lo sabe
En política nadie sale a decir “si la atacan, yo la defiendo” cuando todo está en calma.
Solo se dice eso cuando el ambiente está movido.
Entre asesinatos que cimbran al país, bloqueos que tensan regiones completas, grupos inconformes que toman fuerza y facciones internas que quieren más espacio, AMLO detecta ruido alrededor de la presidenta.
Y decide aparecer para mandar un mensaje:
“No la toquen. No está sola. Yo respondo.”
El fondo del mensaje: recuperar el control del tablero
Su reaparición tiene un objetivo:
Reafirmar liderazgo, ordenar a su base y blindar a Sheinbaum.
La pregunta ahora es:
¿AMLO salió porque quiere… o porque siente que tiene que hacerlo?
Porque cuando alguien reaparece con este tono, es porque está sintiendo pasos en la azotea.
Hasta aquí mi comentario.
VIDEO: https://www.instagram.com/reel/DRsRC7FAoxr/?igsh=MTJlM2p4a3EzODVhbA==