
La muerte de una niña de cinco años tras ser picada por un alacrán dentro de su preescolar en Hermosillo no fue solo una tragedia: fue una cadena de negligencias. Tres fallas, una tras otra, que se combinaron de la peor manera posible y terminaron arrebatando una vida que pudo haberse salvado.
La primera omisión recae en la Secretaría de Educación y Cultura. Las escuelas deben ser espacios seguros, y eso incluye medidas básicas como la fumigación constante. Un plan de prevención habría bastado para evitar el primer contacto con el peligro.
La segunda falla fue operativa. La unidad de la Cruz Roja no llegó al llamado de auxilio, y fue una patrulla la que tuvo que trasladar a la menor de urgencia. En ese lapso de minutos, que pudieron marcar la diferencia, el veneno avanzó en su cuerpo.
Y la tercera, la más dolorosa: el IMSS reconoció que al momento del ingreso, el hospital no contaba con suero antialacrán. Las dosis se habían agotado durante el fin de semana por otros casos y el nuevo suministro estaba programado un día después de pasó este incidente. El medicamento se consiguió “a la brevedad”, según el comunicado oficial del instituto. La niña ingresó al hospital a las 12:23 y hasta las 13:08 se le administraron dos viales de suero, es decir, 45 minutos después.
Cada una de estas fallas, por sí sola, sería grave. Juntas, fueron mortales. Y aunque las autoridades han prometido investigaciones y acompañamiento, el caso no puede cerrarse con comunicados ni condolencias. La familia de la menor merece asesoría legal para proceder con las instancias correspondientes, y las dependencias involucradas deben asumir su responsabilidad para garantizar que esto no vuelva a pasar.
No se trata de señalar por señalar, sino de entender que la negligencia también mata. Que la prevención no es un lujo, sino una obligación. Y que detrás de cada omisión hay una consecuencia humana.
Hoy, Sonora llora la pérdida de una niña que debía estar viva. Que su historia no se olvide y sea el recordatorio de que la indolencia institucional no puede normalizarse.
Le saludo,
Soy Rosa Lilia Torres
Tres fallas que le costaron LA VIDA a una niña en Hermosillo, Sonora… @SECSonora @IMSSSONORA