
Tigres reafirmó su hegemonía en el futbol femenil mexicano al vencer 1-0 al América en el duelo de vuelta de la Final, resultado que selló un 4-3 global y les permitió levantar el séptimo campeonato en su historia, consolidándose como el equipo más exitoso desde la creación de la Liga MX Femenil.
Para el América, Tigres se ha convertido en un verdugo recurrente. Esta fue la cuarta final entre ambas escuadras, y las felinas se han quedado con tres títulos, mientras que las Águilas solo han podido ganar uno, acumulando ya seis subcampeonatos.
Desde el arranque, el conjunto azulcrema buscó presionar la salida de las felinas, aunque sin generar peligro real. Los intentos más cercanos surgieron en disparos lejanos: primero de Irene Guerrero al minuto 1, y después de Scarlett Camberos al 6’, ambos contenidos sin dificultad por la guardameta Cecilia Santiago.
El encuentro se mantenía equilibrado hasta que, al minuto 20, un error en la zaga americanista cambió el rumbo. Annie Karich retrasó el balón hacia su defensa, pero el pase fue anticipado por Diana Ordóñez, quien controló con tiempo y definió con serenidad ante Sandra Paños para el 1-0.
En la segunda mitad, el América estuvo cerca del empate cuando Nancy Antonio estrelló un potente tiro en el travesaño al 55’. Sin embargo, la misma jugadora pasó de rozar el protagonismo positivo a convertirse en la villana, al ser expulsada cinco minutos después por una patada en el rostro de Jenni Hermoso, lo que complicó cualquier intento de reacción.
Con el título asegurado, Tigres vuelve a demostrar por qué es el equipo referente de la Liga MX Femenil.