
Una celebración estudiantil que se desarrollaba en la Universidad Lincoln, en el condado de Chester, terminó en tragedia la noche del sábado cuando un tiroteo dejó un saldo de una persona muerta y seis más heridas. El incidente ocurrió en el estacionamiento del Centro Cultural Internacional (ICC) durante los eventos de Homecoming y Yardfest, actividades tradicionales de bienvenida para los estudiantes.
Según el fiscal de distrito del condado de Chester, Christopher de Barrena-Sarobe, una persona fue detenida en el lugar, portando un arma de fuego, aunque no se descarta la posibilidad de más de un atacante involucrado. La escena fue descrita como caótica, con asistentes corriendo en todas direcciones, algunos derribados y pisoteados en la confusión, mientras que una de las víctimas recibió maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP) en el sitio.
Las autoridades decretaron inicialmente cierre de emergencia del campus, el cual fue levantado horas más tarde, asegurando que no existe una amenaza activa y que el ataque no parece haber sido un intento de causar daños masivos. El FBI colabora con detectives locales en la investigación, y las autoridades hicieron un llamado a la población a proporcionar información al 1-800-CALL-FBI (225-5324).
El gobernador de Pensilvania, Josh Shapiro, lamentó los hechos y expresó su apoyo a la comunidad universitaria, mientras se monitorea el estado de salud de las víctimas y se brinda asesoramiento psicológico a los afectados. Hasta el momento, no se ha confirmado si todas las víctimas eran estudiantes de la universidad.
El tiroteo ha generado profunda conmoción entre estudiantes, profesores y familiares, interrumpiendo lo que debía ser una ocasión de celebración y alegría estudiantil. Las autoridades continúan con la investigación para identificar a todos los responsables y esclarecer los motivos del ataque, mientras la comunidad universitaria enfrenta el difícil proceso de recuperación tras el suceso.
Este incidente subraya la urgencia de reforzar la seguridad en eventos masivos dentro de campus universitarios y la necesidad de protocolos efectivos para proteger a estudiantes y asistentes ante situaciones de violencia inesperada.